Tu despido, tu finiquito, tus salarios, tus daños. Un abogado laboralista va a por cada euro que te deben — empieza gratis hoy y no pagas nada hasta el final. Sin adelantos. Sin sorpresas.
Estimación orientativa según la normativa vigente. El importe definitivo lo determina un abogado con tus datos exactos. No constituye asesoramiento jurídico.
Nuestro trabajo es encontrar el defecto y ponerle precio. Estas son las situaciones que defendemos cada día.
Sin causa real, mal comunicado o sin pruebas. El más frecuente: la empresa confía en que no reclames. Corresponden 33 días de salario por año trabajado, hasta 24 mensualidades.
Por embarazo, baja médica, reducción de jornada, denunciar a la empresa o discriminación. La consecuencia es la readmisión con salarios dejados de percibir, o indemnizaciones superiores.
Cuando no te despiden: te empujan a irte. La ley permite extinguir el contrato cobrando como en un despido improcedente, y reclamar daños. La clave es no dimitir y documentar.
Trabajar sin papeles no anula tus derechos laborales: salarios, finiquito e indemnización se reclaman igualmente. Consulta confidencial y sin compromiso.
Recargo de prestaciones del 30 al 50 % a cargo de la empresa, indemnización por lesiones y secuelas, incapacidades. También sin contrato o sin papeles.
Vacaciones no disfrutadas, pagas extra, horas de más, nóminas atrasadas. El finiquito que te ponen delante casi nunca está completo. Revisamos cada euro.
Si tenías jefe, horario y herramientas de la empresa, eras trabajador por cuenta ajena. Y una no renovación puede ser, en realidad, un despido indemnizable.
Hay empresas que contratan a personas en situación irregular contando con su silencio. La ley dice otra cosa:
Entendemos la prudencia con la que vives tu situación. Por eso la primera conversación es confidencial y sin compromiso: un abogado te explica en privado qué implica reclamar en tu caso concreto, qué opciones tienes y qué riesgos existen. Con total honestidad. Tú decides; nada se mueve sin tu autorización.
El acoso rara vez es un grito. Es un goteo: te vacían de funciones, te aíslan, te cambian a turnos imposibles, te vigilan con lupa mientras a otros no. El objetivo es que dimitas tú, porque una dimisión les sale gratis.
La ley tiene una salida mejor. El artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores permite extinguir tu contrato por incumplimiento grave de la empresa cobrando la misma indemnización que en un despido improcedente — y, si hay vulneración de derechos fundamentales, una indemnización adicional por daños.
La clave es no dimitir y empezar a documentar desde hoy. Te decimos exactamente qué guardar y cómo.
Un accidente de trabajo no es mala suerte que te toca asumir. Si faltaron medidas de seguridad, la empresa responde — y las cantidades en juego son mayores de lo que la mayoría imagina.
Además de la prestación de la Seguridad Social, puedes tener derecho al recargo de prestaciones: entre un 30 % y un 50 % adicional sobre todas tus prestaciones, a cargo exclusivo de la empresa, si el accidente se produjo por falta de medidas de seguridad.
Y por otra vía, una indemnización por daños y perjuicios: secuelas, días de baja, incapacidad, daño moral. Son compatibles entre sí, y también con seguir en la empresa.
Importante: esto protege también a quien trabaja sin contrato o sin papeles. Un accidente laboral está cubierto igualmente.
Es el plazo para impugnar un despido, y es de caducidad: no se detiene ni se perdona. Presentamos la papeleta de conciliación de inmediato y el reloj se para. Cada día cuenta.
Con la calculadora o en una conversación de dos minutos. Sabes al momento qué podrías reclamar.
Hoy mismoUn abogado laboralista analiza tu despido y te dice con franqueza si conviene reclamar, cuánto y cómo.
Sin compromisoContrato online con los honorarios por escrito. Conciliación, negociación y, si hace falta, juicio. Tú, informado en todo momento.
Sin pagar nada hasta el finalLos honorarios y su forma de pago se detallan en la hoja de encargo que firmas antes de iniciar cualquier actuación, conforme a la normativa deontológica de la Abogacía Española.
Firmé el finiquito pensando que estaba todo correcto. Faltaban las vacaciones y dos pagas. Las recuperé sin adelantar nada.
Me trataron con un respeto que no esperaba y me explicaron cada paso antes de darlo. Se nota que hay un abogado detrás, no un call center.
Me despidieron estando de baja. Resultó ser nulo. Ojalá hubiera llamado el primer día en lugar de la última semana del plazo.
Dos minutos para contarnos tu caso. Hoy mismo un laboralista te dice, con franqueza y sin compromiso, qué puedes reclamar. Y no pagas nada hasta el final.